
Érase que se era una niña que gozaba mirando el sol.
Lo miraba por las mañanas, por las tardes,
al ponerse, todos los dias.
Ahora ya no ve.
Este es un lugar íntimo como las toallitas charmín, o los tampones de Hellen Harper, donde pongo cosicas de las imaginaciones, que se me ocurren y que me gustan a mí, para ser feliz. Y ya taa. Amaos los unos a los otros y no friáis el jamón.