
toc toc...
toc toc....
toc toc....
A Lumier le gusta dormir. Dice que el sueño repara su alma, y prepara su mente para lo que vendrá. Lumier no sueña realmente, simplemente desconecta, se apaga, y cuando amanece, Lumier no es el Lumier de ayer, sinó el de hoy. Le encanta abrir los ojos poco a poco, y mirar el despertador y ver que aún queda un minuto para que suene, y se entusiasma con pensar que ha sido su propio reloj interno, o tal vez la luz del sol quien realmente abrió sus ojos a la hora precisa. Lumier cree en la magia de las cosas vivas. Lumier está y se siente vivo.
Lumier habla en tercera persona de sí mismo, porque a día de hoy, al no recordar quién fue ayer, piensa que si en un futuro vuelve a leer lo que piensa, no entenderá por qué piensa tales cosas un ser que habla en su lugar, pero que no es él. Lumier tiene algo raro que contar. Algo que tal vez un día cuando vuelva a no ser él, le permita recordar... Es una cosa particular, que nunca a nadie ha contado.
Lumier tiene un agujero en el vientre, y si se descuida se le salen las tripas mientras camina hacia el trabajo, porque siempre olvida al salir por la puerta lo fácil que es ponerse el vendaje bien, y lleva puestas las vendas de a saber qué otro día...y por eso, su herida nunca cicatriza y del esfuerzo, se abren los puntos todas las mañanas, desde hace...almenos un día. Muchas veces no comprende por qué sigue sin dar solución a su pequeño problema, pero no parece importarle. Lumier se las sabe arreglar para que nadie note su pequeño defecto; sabe disimular, y camina firme aún sabiendo que las cosas en su estómago no van bien. Sabe que al día siguiente, tras un reconfortante sueño, el nuevo Lumier seguirá vivo, y tal vez recuerde cómo vendar su horrible herida de nuevo.
Pero en realidad ese no es su secreto, ni la cosa que realmente quería contar. Su mayor secreto, por el hecho de ser un secreto, y aunque mañana tal vez no lo sea, no lo puede revelar por aquí, porque ante todo sabe respetar ciertas cosas y porque sabe que alguien como tú puede estar leyendo sus pensamientos ahora mismo. Lumier no quiere contarlo, no, porque siente rabia y un sabor amargo, mas no le importa que lo descubras por tí mism@...si no lo has hecho ya.
***
Toc toc, toc toc.
Hay algo que Lumier no tiene,
Toc toc, Toc toc.
Hay algo que a Lumier le hiere,
toc toc, toc toc.
y le duele sin poseerlo,
toc toc, toc toc
y lo extraña tanto en su seno...
Toc toc, toc toc.
y Lumier se apaga y enciende,
toc toc, toc toc,
Y Lumier no lo comprende,
toc toc, toc toc,
Pero sí sabe que algo le falta
toc toc, toc toc
Y no es su boca o su garganta,
toc toc, toc toc.
y no es un hueso, ni tampoco un diente,
toc toc, toc toc.
sino su músculo intermitente.
***
Lumier se siente vivo cuando abraza, porque Lumier siente sus tripas en su lugar cuando contactan con otros vientres. Y puede abrazar con sus dos manos sin sujetar ningún vendaje. Y le encanta apoyar su cabeza en el pecho de otros, y oir los susurros de su organismo, y sentir que almenos ellos tienen "eso" de lo que se le privó ya no recuerda cuándo, porque cuando Lumier se despierta, no es el Lumier de ayer, sinó el de hoy. Por eso lumier no quiere estar solo. Lumier no es fuerte en soledad. Lumier se cae en pedazos. Y lo único que sabe es que tal vez un día, al abrir los ojos aún tumbado en su cama, su nuevo yo vea la luz y recupere su cordura, y cosa puntos en su ranura, y cure su herida para siempre, y sus tripas queden en su vientre, y note que la sange aún fluye, y note pulso...toc toc.
Lumier es feliz, y no quiere que piensen que está triste, solo es que está vacío, y echa de menos de vez en cuando a todos los que cada noche deja atrás, y a todos a los que cada día conoce, porque Lumier despierta y ya no es Lumier, y no recuerda ni su nombre... Lumier tiene sueño.
Lumier bosteza, Lumier piensa que recostado sobre la almohada escribirá más cómodo. Lumier piensa que...
toc toc... toc toc... toc toc...
Algo despierta a Lumier.
A Lumier le gusta dormir.
Dice que el sueño repara su alma, y prepara su mente para lo que vendrá.
Lumier no sueña realmente, simplemente desconecta, se apaga, y cuando amanece,
Lumier no es el Lumier de ayer, sinó el de hoy.
[...]