
Dudas. Mirada al frente, autoconvencimiento. Más dudas, paso, paso, paso. Pasos cada vez más firmes. Más pasos, pasos que se aceleran, zancadas (agitación), otra más, y otra, y otra, zancada, zancada, zancada, salto, salto (126 pulsaciones/minuto), salto (el umbral se acerca, no hay marcha atrás), salto, salto final. Blanco.
Los pies se despegan del suelo y los ojos se cierran. Las piernas se siguen moviendo. El vacío se hace patente. Viento fuerte, pánico, agitación, caída en picado. El final está tan lejos y su naturaleza es tan difusa entre toda esa niebla que a uno le da tiempo a disfrutar de la hiperoxigenación y de la aceleración gravitacional a 9.81 m/s2. Entusiasmo, agitación y el corazón dando lo que puede de sí.



